Cabeza logo

header ads

Lo que huele mal en la SEDESO


¿Qué pasó con los cuatro funcionarios de la Sedeso que en enero pasado se les descubrió despojando a damnificados del sismo del 19S del dinero de la reconstrucción? Resulta que no les fue tan mal, pues aunque fueron procesados penalmente salieron de prisión en tres meses, luego de pagar una fuerte fianza, y en muy poco tiempo habrían sido contratados en el gobierno de Veracruz, en donde están participando –como analistas– en la etapa de entrega recepción de la administración pública estatal.

¿Cómo pueden tres personas que han sido evidenciadas cometiendo un despojo de dinero de un programa emergente federal encontrar trabajo tan rápido y que sea en otro gobierno? Todo hace suponer que ese privilegio lo obtuvieron de quien sería su protector: el actual diputado local del Panal, Gerardo Islas Maldonado, quien era titular de la Secretaría de Desarrollo Social cuando se cometió el ilícito en cuestión.

Fuentes bien informadas de la Sedeso sostienen que Gerardo Islas Maldonado habría utilizado sus influencias políticas, primero para ayudarlos a salir pronto de prisión, y luego para colocarlos en fuentes de trabajo en el gobierno veracruzano, en cargos de bajo perfil.

Ese manto protector, dicen los enterados, incluiría la condición de que no regresen a Puebla y obviamente, que no abran de la boca de los que estaba pasando con el manejo de los fondos de ayuda para los damnificados del sismo del 19 de septiembre de 2017.

El grupo de presuntos despojadores de los fondos de la reconstrucción es encabezado por Bertín Ramírez Aguilar –ver foto de abajo, en donde aparece con otros trabajadores de Sedeso y el entonces titular de la dependencia–, quien tras haber sido pillado fue desconocido por Gerardo Islas, pues el entonces titular de la Sedeso dijo públicamente que no tenía ninguna relación con él. Es decir actuó como Judas con Jesucristo.

Pero antes de ese episodio, todo mundo sabía que Bertín Ramírez acompañaba a Gerardo Islas en toda empresa política o electoral que encabezaba quien fue presidente estatal del Panal. Tal como se ve en la foto en que ambos posan muy sonrientes.

El 17 de enero de este año, en la comunidad de Cuexpala, del municipio de Tilapa, en el sur del estado, fueron sorprendidos tres hombres y una mujer, quienes exigían a los damnificados por el sismo que les entregaran las tarjetas de Bansefi, junto con los NIPS, en que les habían depositado el dinero para la reconstrucción de casas con pérdida total por el movimiento telúrico del 19S. La gente reaccionó con enojo y retuvo a los involucrados.

Ellos eran: Bertín Ramírez Aguilar, Berenice Olivares Morales, Bryan Morales Hernández y Luis Francisco Serrano Morales. Los dos primeros son cónyuges.

El día 23 del mismo mes, el juez Javier Vázquez Fernández les negó el derecho de enfrentar el proceso legal con prisión domiciliaria, por lo que se quedaron privados de su libertad. Su estancia en prisión no duró mucho, pues en abril recuperaron su libertad, luego de que cada uno de ellos habría pagado una fianza de unos 80 mil pesos. Y al poco tiempo, tres de los cuatro implicados, entre ellos Bertín Ramírez y Berenice Olivares, aparecieron con empleos en un el sector oficial de Veracruz. La sede de sus cargos de “analistas” se encuentran en alguna oficina de Jalapa, la capital de esa entidad.

Publicar un comentario

0 Comentarios