jueves, 18 de octubre de 2018

Caravana de migrantes hondureños

Jueves, Octubre 18, 2018.- El gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador y el que encabeza Enrique Peña Nieto se enfrentaron en la postura que tomará México ante la inminente llegada de la caravana de migrantes hondureños.

Mientras que la administración en funciones, a través de las Secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación, informó que impedirá el ingreso a quien no tenga visa, López Obrador, aseguró que dará empleo a los migrantes. En un comunicado conjunto, la SRE y la Segob precisaron que se cumplirá con la legislación nacional, por lo que quienes no ingresen de forma legal al país, serán deportados. Voceros de las dependencias federales encabezadas por Luis Videgaray y Alfonso Navarrete afirmaron que las medidas adoptadas por el gobierno mexicano garantizan la seguridad y la integridad de los migrantes y solicitantes de refugio, particularmente niños, adultos mayores y mujeres. No obstante, aclararon que toda persona que desee ingresar a territorio nacional y cuente con los documentos de viaje y una visa concedida por México, a través de la red consular de la SRE, podrá ingresar al país y moverse con plena libertad por el tiempo de vigencia de la visa.


Trump enviará al ejercito contra migrantes

Donald Trump exigió que México frene la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige a Estados Unidos.

El presidente norteamericano advirtió que si México no puede detener a los migrantes enviará al ejército a la frontera para que lo haga.

En su página de Twitter, Donald Trump publicó 4 mensajes en los que habló sobre la caravana de centroamericanos y las consecuencias que causarán a su país.

Donald Trump dijo que parece que los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras no pueden controlar a su población y que hace muy poco para detener a los migrantes.

“Pido en los términos más duros que México pare la arremetida, y si no es capaz de hacerlo, llamaré al ejército de EU para que cierre nuestra frontera sur”.

“Además de detener todos los pagos a estos países, que parecen no tener casi control sobre su población, debo, en los términos más enérgicos, pedir a México que detenga este ataque, y si no puedo hacerlo, llamaré al Ejército de EU y cierre nuestra frontera sur”.

Donald Trump aseguró que para él es más importante la seguridad y el control de la migración que el tratado comercial que firmó con México.

“El asalto a nuestro país en la frontera sur, incluyendo elementos criminales y drogas penetrando, es mucho más importante”.

Caravana de migrantes deben cumplir con la ley
Marcelo Ebrard aseguró que la caravana de migrantes centroamericanos no puede pasar por el territorio mexicano si no cumple con las normas.

El próximo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores le dijo a la periodista Carmen Aristegui, de Radio Centro, que México no puede decir que pase cualquier caravana.

“Hay normas que se deben cumplir. México no puede decir que pase cualquier caravana hacia Estados Unidos”.

Reconoció que las personas que forman la caravana migrante pueden recorrer el país si tienen una visa o si son refugiados, pero eso no significa que puedan cruzar hacia Estados Unidos.

“(No implica) que haya libertad de tránsito hacia Estados Unidos”.

Marcelo Ebrard afirmó que los mensajes que publicó Donald Trump en Twitter no es sorpresiva y que obedecen a un cálculo político.

“La posición de Trump es la que siempre ha planteado; No le veo nada sorpresivo; su argumento es la contienda electoral. Él está haciendo un cálculo político”.

Donald Trump exigió que México frene la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige a Estados Unidos.

El presidente norteamericano advirtió que si México no puede detener a los migrantes enviará al ejército a la frontera para que lo haga.

En su página de Twitter, Donald Trump publicó 4 mensajes en los que habló sobre la caravana de centroamericanos y las consecuencias que causarán a su país.

Donald Trump dijo que parece que los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras no pueden controlar a su población y que hace muy poco para detener a los migrantes.

Llegan miles de migrantes 

Miles de ciudadanos centroamericanos que integran la caravana migrante llegaron a la orilla del río Suchiate e intentan entrar a México.

El destino de los migrantes es Estados Unidos y pretenden recorrer el territorio mexicano.

En los videos que compartieron en redes sociales se observa a cientos de migrantes centroamericanos en la orilla del río esperando pasar a México.

Donald Trump exigió que México frene la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige a Estados Unidos.

El presidente norteamericano advirtió que si México no puede detener a los migrantes enviará al ejército a la frontera norte para que lo haga.

En su página de Twitter, Donald Trump publicó 4 mensajes en los que habló sobre la caravana de centroamericanos y las consecuencias que causarán a su país.

Donald Trump dijo que parece que los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras no pueden controlar a su población y que hace muy poco para detener a los migrantes.

“Pido en los términos más duros que México pare la arremetida, y si no es capaz de hacerlo, llamaré al ejército de EU para que cierre nuestra frontera sur”.

“Además de detener todos los pagos a estos países, que parecen no tener casi control sobre su población, debo, en los términos más enérgicos, pedir a México que detenga este ataque, y si no puedo hacerlo, llamaré al Ejército de EU y cierre nuestra frontera sur”.

Alfonso Navarrete Prida, secretario de Gobernación, aseguró que México no enviaría al ejército a detener a la caravana migrante.

Indicó que México solicitaría el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para resolver el problema humanitario.

Tuitea Trump y México obedece

Domingo, Octubre 21, 2018
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, logró lo que deseaba y la respuesta del gobierno mexicano que encabeza Enrique Peña Nieto no se hizo esperar, ordenando un amplio dispositivo de la Policía Federal (PF) y del Instituto Nacional de Migración (INM), razón por la cual fueren retenidos miles de centroamericanos de la Caravana de Migrantes en la frontera sur de México.

Aún cuando el presidente mexicano apeló a la legalidad y a la soberanía nacional, se convirtió de facto en el filtro migratorio de Estados Unidos: Hasta el sábado 20 de octubre, la postura del Peña Nieto era que sólo quienes obtengan una visa otorgada por el gobierno podrán ingresar al país; también aclaró que las autoridades migratorias analizarán individualmente las solicitudes de refugio.

A lo largo de la semana pasada Trump vociferó contra los gobiernos de la región, Guatemala y México, a medida que avanzaba la caravana que partió el sábado 13 de Honduras, lo mismo en su cuenta de Twitter que en los canales diplomáticos. Sin embargo, el viernes 19 aplaudió cuando los agentes de la PF mexicana replegaron con gases lacrimógenos a los migrantes en el puente fronterizo con Guatemala. Enfrentamiento en donde efectivos de las fuerzas de seguridad mexicanas también sufrieron lesiones.

Según Héctor Vasconcelos, recién nombrado presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, su percepción es que sí ha habido presiones muy importantes del gobierno estadounidense y el gobierno de Peña Nieto se ha dejado presionar.

Para los migrantes centroamericanos, el paso por México de manera indocumentada resulta peligroso y conlleva altos riesgos de ser deportados. Sin embargo, para muchos de ellos es la única opción que permite escapar de la violencia y la miseria que azota a sus países: el trámite para obtener asilo es largo, difícil e implica a menudo pasar varios meses en centros de detención migratoria, sin posibilidad de obtener un trabajo. Y, por si fuera poco, la solicitud desemboca generalmente en una respuesta negativa.

En 2017, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados recibió 14 mil 596 solicitudes de refugio, 66% más que en 2016, y a finales de año sólo había procesado la mitad, debido a la falta de personal y de recursos. De esta mitad —6 mil 877—, concedió refugio sólo a mil 907 personas. Según las estadísticas de la institución, se benefició a nueve de cada 100 solicitantes hondureños y guatemaltecos, así como a 14% de los solicitantes salvadoreños. En el mismo lapso proporcionó refugio a 12 de los 153 menores hondureños que lo pidieron, y a dos de los 21 niños guatemaltecos.

En Estados Unidos, las cifras son similares: en 2016 —los datos oficiales más recientes—, las autoridades recibieron 25 mil solicitudes de protección internacional de ciudadanos del Triángulo Norte de Centroamérica, y acordó apenas 3 mil 606 condiciones de refugio, rechazando 86% de los trámites.

Desde que la caravana salió de San Pedro Sula, Trump e integrantes de su gabinete multiplicaron las amenazas hacia los gobiernos de Honduras, Guatemala y México para que detuvieran el avance del grupo de migrantes y les impidieran llegar a la frontera de México con Estados Unidos.

El 13 de octubre advirtió a los migrantes que se necesitan documentos para entrar a México y les pidió "no dejarse sorprender e informarse antes de iniciar cualquier traslado”.

El 17 de octubre, EPN envió a más de 300 agentes de la PF a Tapachula, Chiapas, amagó con deportar a quienes ingresen de "manera irregular” y advirtió a quienes pedirán medidas de protección internacional a México que los mantendrá en centros de detención migratoria durante el periodo de trámite.



El jueves 18 Trump perdió la paciencia y amagó al gobierno mexicano con frenar la ratificación del nuevo acuerdo de libre comercio de Norteamérica —el T-MEC— y con desplegar tropas estadounidenses en la frontera con México. Desde su cuenta de Twitter, el magnate tronó contra los líderes de los países centroamericanos, quienes, escribió, "hacen poco para detener este gran flujo de personas, INCLUYENDO A MUCHOS CRIMINALES (sic)”, y ordenó a México que detenga la caravana, so pena de desplegar militares y cerrar la frontera sur de Estados Unidos. Aseveró que la entrada a Estados Unidos de "elementos criminales (sic) y DROGAS (sic)” le resulta "mucho más importante” que el comercio o el acuerdo T-MEC.

Al día siguiente, el secretario de Estado Mike Pompeo viajó a México para transmitir de manera oficial y de viva voz el mensaje del magnate. A lo largo del día se reunió con su homólogo mexicano Luis Videgaray Caso, con Peña Nieto y con el futuro canciller Marcelo Ebrard.

Momentos antes de abordar el avión rumbo a México, Pompeo respaldó la amenaza de desplegar militares en la frontera.

Versión de la CNDH
Édgar Corzo, director general de la Quinta Visitaduría de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que fue enviada a Ciudad Hidalgo, en Chiapas, para observar la situación, tuvo otra visión. Previo a la llegada de los migrantes a la frontera, "habíamos emitido medidas cautelares a 15 autoridades, diciendo que era muy importante que se protegieran los derechos humanos de los integrantes de la caravana, que antes de ser migrantes son personas”, apunta Corzo en entrevista.

Según el activista Rubén Figueroa, del Movimiento Migrante Mesoamericano, a diferencia de otras caravanas de migrantes centroamericanos que en el pasado atravesaron el país, el grupo de personas que, al cierre de edición, seguía "tocando la puerta” de México se encuentra en una situación de "éxodo”.

 "Los migrantes, refugiados y residentes autóctonos de la frontera sur de México resultan las principales víctimas de las turbulencias en la relación (bilateral)”, observó en mayo pasado la organización International Crisis Group (ICG), que documentó en un informe la forma en que el gobierno de Peña Nieto aceptó reforzar su frontera sur a cambio de salvar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). De acuerdo al ICG, Videgaray agrupó en un mismo "paquete” los temas prioritarios de la relación bilateral –migración, seguridad, comercio e inversiones– para "ganar fuerza en la renegociación del TLCAN” e insistió en la disposición de México en "reforzar sus esfuerzos militares para controlar la migración”.

Las organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian desde hace años que México se convirtió en el "filtro migratorio” de Estados Unidos. Estas inquietudes se confirmaron en el verano de 2014, cuando Peña Nieto lanzó el Plan Frontera Sur, en reacción a la petición del gobierno de Obama de controlar los flujos migratorios. Sólo entre enero y agosto de este 2018, el INM detuvo a 77 mil 382 centroamericanos, de los que deportó a 69 mil 929: 90%. De los que escaparon a la deportación, 5 mil 374 obtuvieron visa por razones humanitarias, un documento que las autoridades otorgan a quienes sufrieron violaciones a sus derechos humanos durante su estancia en México.

En el sexto informe de gobierno de Peña Nieto, entre septiembre de 2017 y junio de 2018 se reforzó el Plan Frontera Sur, con 308 operativos realizados de manera conjunta por la PGR, la PF, el INM, la Semar, así como las secretarías de Gobernación y de Hacienda y Crédito Público.

El mismo documento planteó que entre abril de 2015 y junio de 2018 el INM realizó 6 mil 880 operativos antiinmigrantes en el tren conocido como La Bestia, en cuyos vagones se trepaban los migrantes centroamericanos para atravesar México a bajo costo.

Los operativos redujeron en 90% el uso del tren "como medio de transporte de migrantes”, presumió el informe de gobierno, el cual omitió decir que, para sustituir el tren, miles de ellos se vieron forzados a caminar durante días o a contratar los servicios de traficantes de personas

Con información de PROCESO

No hay comentarios:

Publicar un comentario