lunes, 22 de octubre de 2018

Escándalo en el gobierno de Gali

LA CORTE DE LOS MILAGROS
Rodolfo Ruiz R.
¿Quién puede atreverse a falsificar la firma del gobernador Gali Fayad?

La remoción de Mauricio García León como director de Archivos y Notarías del estado está lejos de ser un acontecimiento menor, y las causas por las que se va, en medio de dos procesos —uno administrativo y otro penal—para deslindar responsabilidades, tampoco son para minimizarse.

Mauricio García fue echado del gobierno porque está implicado en la falsificación de la firma del gobernador José Antonio Gali Fayad, ni más ni menos que en una patente de notario titular en el distrito judicial de Ciudad Serdán, pero que además inscribió en el Registro Público de la Propiedad.

El caso estalló cuando en un domicilio de Chalchicomula de Sesma el abogado Gabriel Castellanos Porras colocó una placa en el exterior del inmueble ostentándose como titular de la Notaría Pública número 2.

En un principio, el secretario de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, y el director de Archivos y Notarias, Mauricio García, rechazaron que a aquél se le hubiera otorgado una patente como notario titular.

Ambos expresaron que la titularidad de esa Notaría Pública correspondía en realidad a Horacio Lucas Wong Villareal.

Sin embargo en el transcurso de los siguientes días salieron a la luz nuevas evidencias de que Castellanos Porras sí había sido favorecido con esa patente, en el mes de mayo de 2018, con la anuencia del gobernador y su secretario de Gobierno, pero al margen de una decena de artículos de la Ley del Notariado del estado de Puebla.

La crisis se convirtió en escándalo cuando hace quince días publicamos aquí copia de la patente que supuestamente el gobernador Gali Fayad otorgó con fecha 31 de agosto a Gabriel Castellanos Porras como notario titular de la Notaría Pública número dos, del Distrito de Ciudad Serdán.

Subrayó el supuestamente porque ahora se sabe que la rúbrica del gobernador Gali que aparece en ese documento no fue suscrita por él, lo que significa que alguien la falsificó.

Ante la gravedad de esos hechos el propio Ejecutivo instruyó a la Secretaria de la Contraloría, a cargo de Rodolfo Sánchez Corro, y a la Fiscalía General del Estado a investigar quién habría falsificado su firma y abusado de su confianza.

Mientras avanzan ambos procesos se ordenó la separación de Mauricio García como director general de Archivos y Notarías, en tanto se aclara el origen de la patente pirata y quién la expidió, falsamente, en nombre y representación del gobernador José Antonio Gali, sin que Gabriel Castellanos Porras cumpliera con los requisitos establecidos en la Ley del Notariado.

Son varias preguntas que flotan en el ambiente: ¿Mauricio García León, quien figura como el principal sospechoso, actuó sólo o con la anuencia de alguien? ¿Qué tan poderoso puede ser para que éste se atreviera no sólo a falsificar la rúbrica del gobernador, sino a inscribir la patente falsa en el Registro Público de la Propiedad? ¿Ese alguien sería quien le prometió una notaría pública una vez que regularizara los expedientes de las 29 notarías que el gobernador Rafael Moreno Valle otorgó a funcionarios, amigos y parientes de colaboradores suyos y de su esposa Martha Erika Alonso al final de su sexenio?

Conste que son preguntas.

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