martes, 18 de septiembre de 2018

Corrupción en el Poder Judicial

18-09-2018 | Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, ministro de la Suprema Corte, reconoció que se cometen actos de corrupción en el Poder Judicial, pero no proporcionó datos ni denuncias concretas.

El ministro indicó que es necesario crear estrategias para impedir los actos de corrupción que se cometen en el Poder Judicial.

“Esto implica, hacia adentro, diseñar estrategias inteligentes para combatir los casos de corrupción que innegablemente existen en el Poder Judicial de la Federación. Tanto en la impartición de justicia como en las funciones administrativas del Poder Judicial deben operar eficazmente los procesos que permitan detectar y sancionar firmemente los actos de corrupción, en una política de cero tolerancia. Un Poder Judicial de la Federación fuerte y confiable es indispensable en el combate a la corrupción”.

Aseguró que cada peso que se le destina del erario debe servir para impartir justicia y que es necesario que haya transparencia.

“Cada peso del presupuesto debe servir a la impartición de una justicia pronta, completa e imparcial. La sociedad debe saber con toda transparencia cuánto gastamos, cómo gastamos y para qué gastamos, para así tener la certeza de que el dinero público sirve a fines públicos y no financia privilegios”.

Arturo Zaldívar Lelo de Larrea indicó que aún se les debe una respuesta a las víctimas de la violencia y que el conocimiento de la verdad, servirá para ayudarlos a sanar su dolor.

“Les debemos a las víctimas de la violencia en este país un conocimiento de la verdad que ayude a sanar su dolor; y en una verdadera democracia, la única vía en sede judicial para obtener esa justicia es a través del debido proceso”.

“Debemos exigir, mediante procesos justos, que sean sancionados quienes sean hallados culpables, más allá de toda duda razonable. Esa es la verdaderajusticia a la que las víctimas aspiran y tienen derecho”.

El ministro indicó que las elecciones del 1 de julio revelaron el desprestigio en el que se encuentran las instituciones y el tamaño del hartazgo y lafrustración de los ciudadanos.

“Fueron reveladoras de un desprestigio generalizado de las instituciones y —tenemos que reconocerlo—­ mucho de ese hartazgo y de esa frustración social se dirigió expresamente a esta Suprema Corte y al Poder Judicial de la Federación, en general”.

Indicó que ante las demandas de la ciudadanía los jueces y ministros no pueden escudarse en sus garantías institucionales y voltear la cara.

“No implica que ante las críticas y las demandas concretas que se nos plantean, podamos escudarnos en nuestras garantías institucionales simplemente para voltear la cara y no asumir nuestra responsabilidad en los problemas estructurales que aquejan a nuestro país”.

Afirmó que la Suprema Corte ha sido un contrapeso real y que se constituyó como un árbitro de los conflictos políticos.

“Ha sido un contrapeso real en nuestro sistema de división de poderes, árbitro de los conflictos políticos y garante del federalismo, y sobre todo, a través de su labor interpretativa, ha dado un contenido real y tangible a los derechos humanos que la Constitución reconoce, particularmente a partir de las reformas constitucionales de 2011”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario