viernes, 29 de junio de 2018

Cortenle la mitad de lengua por mentiroso a medias

Frase: “Aquí está la votación para el precio de la gasolina, los impuestos relativos a ella, 17 de octubre de 2013, quiénes votamos en contra, el número ocho: Ricardo Anaya Cortés. Eso que dijo López Obrador es mentira y soy el único candidato que me he comprometido a bajar el precio de la gasolina”.  

Calificación: Verdad a medias.

Ricardo Anaya, candidato a la presidencia de la coalición Por México al Frente, votó en contra de tres de las cuatro leyes que abrieron la puerta a la liberación del precio de la gasolina, lo que después se conoció como el “gasolinazo”. En la cuarta votación estaba de licencia y su suplente —Ana Paola López Birlain— votó a favor.

El candidato de la coalición integrada por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano votó el 17 de octubre de 2013 en contra de la reforma a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), en bloque, junto con los demás diputados de su su partido, Acción Nacional (PAN).

Pero la Ley de Ingresos del 2014 y la Ley de Hidrocarburos también son parte de las razones por las que el día de hoy la gasolina tiene un costo promedio de 18.96 pesos.

Estas leyes se reformaron entre el 2013 y el 2014, en la primera Anaya votó en contra y aunque, para la votación de la Ley de Hidrocarburos, el ahora aspirante presidencial ya había pedido licencia como diputado, la bancada del PAN, y su suplente, votaron en bloque a favor.

Las leyes del gasolinazo

El 17 de octubre del 2013 el PAN votó en contra de la reforma a la Ley del IVA, de la Ley del IEPS, y de la Ley Federal de Derechos, entre otras, de la Reforma Fiscal. Mientras que la discusión de los artículos de la Ley del IEPS quedó pendiente y fue hasta el 31 de octubre cuando el PAN volvió a votar, otra vez en bloque, en su contra.

La Ley de Hidrocarburos, votada en julio del 2014, estableció las disposiciones para liberar el precio de la gasolina de manera paulatina durante el 2017 y el 2018. Para esta votación Ricardo Anaya ya había pedido licencia como diputado; su suplente, Ana Paola López Birlain, así como la bancada del PAN votaron a favor.

La Ley de Ingresos del 2014 —por la que Anaya votó en contra— estableció en su transitorio cuarto que “a partir del 2015, los precios al público que determine la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para las gasolinas Magna y Premium y el diesel deberán ajustarse mensualmente de forma congruente con la inflación esperada de la economía”.

Esta reforma fue aprobada por mayoría, gracias a los votos en bloque del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Verde Ecologista (PVEM), y Partido Nueva Alianza (PANAL), además de una mayoría del grupo parlamentario del PRD —este último forma ahora parte de la coalición que abandera Anaya—.

Con la reforma se aprobó el impuesto de 10.38 centavos por litro de gasolina. Además, se concretaron tasas y cuotas para las personas que comercializan con ella.

Marycarmen Nava, de la organización Visión Legislativa, explica que el precio de la gasolina se ha incrementado justo por la liberación, algo que consiste en que el gobierno ya no controla el precio, sino el movimiento del mercado internacional: oferta y demanda. Con esta reforma, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público asumió la responsabilidad de incrementar el precio de forma gradual.

Diego Díaz, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), detalla que la liberación del precio “puede afectar tanto a la alza como a la baja; antes teníamos un precio fijado por la Secretaría de Hacienda, ahora el mercado y los impuestos: el IEPS y el IVA son los que lo definen”, aclara el experto.

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