martes, 15 de marzo de 2016

Los negocios oscuros de Movimiento Ciudadano

La decadencia de Maldonado
Por Alejandro Mondragón

Un fuerte apretón de huevos se prepara contra Movimiento Ciudadano, ahora que decidió no postular candidato a la gubernatura para favorecer la causa electoral del gobernador de Puebla.

Además de los vínculos de Rafael Moreno Valle con el dirigente nacional Dante Delgado, se sabe que éste trae sociedades inconfesables con uno de los operadores del morenovallismo: Luis Maldonado Venegas.

Contra los socios en bienes inmobiliarios y hasta en discotecas en Boca del Río, Veracruz, ya se desempolva un grueso expediente sobre el manejo de las finanzas del entonces Convergencia entre el 2000 y 2006.

En esa época, Delgado y Maldonado hasta tenían la firma mancomunada del partido.

Desde las arcas de Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) se gastaron discrecionalmente 600 millones de pesos de prerrogativas que otorgó el Instituto Federal Electoral (IFE).

Esto derivó en sendas denuncias presentadas por consejeros nacionales y militantes de Convergencia ante la Procuraduría General de la República (A.P. 225/06 Mesa 2- PGR Veracruz), contra la cúpula del partido de la que formó parte Maldonado Venegas.

Y las auditorias practicadas por el IFE arrojaron una serie de desvíos de recursos, según consta en el resolutivo CG1774/2005.

El Instituto detectó irregularidades de más de 120 millones de pesos que los dirigentes del partido nunca justificaron. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó los hechos consignados por los consejeros.

De sus resultados se derivan hechos constitutivos de diversos delitos como el peculado, lavado de dinero y defraudación fiscal, entre otros, que continúan encapsulados en las gavetas del IFE y PGR.

Desde el área de finanzas de Convergencia —hoy Movimiento Ciudadano—, Maldonado Venegas obtuvo recursos para negocios de su empresa denominada “Academia Metropolitana I.A.P”.

La otra denuncia de acoso sexual, ahí sigue.

IMPRESENTABLE

Luis Maldonado Venegas, principal operador de la campaña presidencial del gobernador Rafael Moreno Valle en el país, se ha convertido ya en un cadáver político.

Se volvió descuidado, quizá por su afición evidente hacia la bebida, y todo aquello que toca (opera políticamente) se vuelve un desastre.

Si el Gobernador tropieza dos o tres veces con la misma piedra, el problema no es la piedra. Queda claro.

Y es lo que le pasa con Luis Maldonado, personaje que era una especie de santón dentro de la burbuja morenovallista, pero que con el paso de los años se transformó en una grotesca caricatura.

Se desconoce quién se percató de la debilidad morenovallista con Maldonado, pues lo ha capitalizado. Los mayores golpes le han llegado del grupo Atlacomulco, del que presumía tener inmejorables relaciones.

En 2014, Luis Maldonado llegó al extremo del ridículo político cuando acusó a los pobladores de Chalchihuapan, donde la policía mató a José Luis Alberto Tehuatlie, de usar “piedras de gran calibre”.

Defendió la encubridora teoría del cohetón y acabó con el pasó del tiempo fuera del gabinete para insertarse al PRD como representante plenipotenciario de los intereses del gobernador.

Hay que decirlo: fracasó. Eso de dejar el partido en Puebla a sus efebos fue la peor de las calamidades, toda vez que quien paga los platos rotos es Moreno Valle.

¿Se imagina a Maldonado en la campaña de Roxana Luna contra Moreno Valle, sobre todo después de que Luis ofendió de todas las maneras posibles a la hoy candidata a la gubernatura por el caso Chalchihuapan y los presos políticos?

Ni como presidente de la Comisión Inspectora de la Auditoría Superior de la Federación en la cámara de diputados ha podido detener los obuses de presuntos malos manejos contra las finanzas de Puebla.

El fracaso de Maldonado en el PRD es el fracaso del gobernador por seguir creyendo las mentiras de su exfuncionario estatal.

Lo grave no es perder la candidatura del PRD para Tony Gali, sino que cada ataque de los efebos de Maldonado en el partido es considerado un agravio para el 2018.

El góber debe parar el ridículo de Maldonado, porque de lo contrario se queda solo y fuera del PRD, partido que capaz formaliza alianza con el PAN contra todo aquello que represente Moreno Valle. Ricardo Anaya feliz.

Maldonado se ha metido a sus rollos esotéricos, dipsómanos y masónicos, en los que lo que menos interesa es promover al gobernador.

Sus reflejos son lentos, además de que sus lecturas políticas fatales, como el fallo del Trife que obligaba al PRD a nombrar candidato.

A través de Marcelo García Almaguer, ordenaron en la edición local de Milenio Puebla se publicara de nota principal que con ese resolutivo del Tribunal el candidato sería el Sapo Loyola.

Desde el sábado, el desprestigio total.
abajomondras / STATUS

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