miércoles, 10 de junio de 2015

Candidatos


El PAN que controlaba don RMF
El PAN que controla el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas ha perdido en las últimas tres elecciones la capacidad de ganar votos, pues en los comicios del domingo pasado solamente pudo conquistar el respaldo de 480 mil 249 personas, lo que representa menos de la mitad de los sufragios que consiguió en la elección de 2010 que lo llevó al poder en Puebla.


Para ser exactos, 57 por ciento de los electores que respaldaron el proyecto de transición que enarboló Acción Nacional hace cinco años para sacar al PRI del Poder Ejecutivo local dejó de apoyar esa propuesta.


La situación para el albiazul es más crítica en la capital del estado, pese a que era considerada un bastión del morenovallismo. De los 325 mil 341 votos que consiguió en el municipio durante 2010, solo mantuvo el respaldo de 100 mil 56 sufragantes en esta jornada electoral, lo que significa la pérdida de 70 por ciento de simpatizantes.

De haberse disputado la gubernatura de Puebla, en vez de las diputaciones federales, el PAN hubiera perdido frente a los 593 mil 481 votos de la alianza PRI–PVEM.

Lo anterior se desprende de un comparativo que realizó La Jornada de Oriente, con base en estadísticas oficiales de las elecciones locales 2010 y 2013, así como las federales de 2012 y 2015.

En entredicho, la rentabilidad política de RMV

A partir del triunfo electoral que consiguió en 2010, el PAN ha soportado la promoción de sus candidatos en la imagen de Moreno Valle, situación que se enfatizó este año en la disputa de las 16 curules de la Cámara de Diputados que corresponden a Puebla.

Acción Nacional no solo entregó la totalidad de las candidaturas a perfiles palomeados por el gobierno estatal, sino que además asignó cuatro postulaciones de mayoría relativa a ex integrantes del gabinete morenovallista y uniformó su eslogan de campaña “Transformación que sigue” con el lema de la administración poblana “Acciones que transforman”.

Asimismo, en la recta final del periodo de proselitismo, que inició el 5 de abril y concluyó el 3 de junio, el debate oficial de las campañas del PAN y de la alianza PRI–PVEM se centró en los resultados del gobierno estatal, desvinculándose de las propuestas nacionales.

La coalición que encabezó el tricolor acusó en spots de radio y televisión que el PAN, a través de la administración de Moreno Valle, permitió el incremento de hechos delictivos en el estado, aumentó el costo del servicio de agua potable, retiró el registro civil de las juntas auxiliares, despidió a miles de burócratas y colapsó el servicio del metrobús y los verificentros.

“Seguro tú conoces a alguien al que el gobierno del cambio le quitó su trabajo”, “la delincuencia avanza y cada vez son más las personas ejecutadas”, “nos subieron el agua y de todas formas compramos pipas” y “el metrobús es un fracaso, el pasaje es caro y el servicio es un desastre”, fueron algunos de los mensajes que se transmitieron en los tiempos oficiales de radio y televisión del PRI.

Acción Nacional respondió la crítica con la producción de anuncios audiovisuales, en los que destacó cifras de la administración estatal que supuestamente exhibieron mejoras en las condiciones del estado, respecto a los gobiernos que encabezó el Revolucionario Institucional.

La promoción de la gestión morenovallista no se circunscribió a la campaña, ya que las áreas de comunicación del gobierno del estado y la bancada del PAN en el Congreso de Puebla aprovecharon los informes de labores del titular del Poder Ejecutivo y los legisladores para publicitar los “logros” del mandatario local en los meses de enero, febrero y marzo.

La votación más baja
en cuatro elecciones

La eficiencia de la estrategia propagandística que echó a andar el grupo político de Moreno Valle se probó en los comicios del domingo, en los que se vino abajo el triunfo que el PAN esperaba en los 16 distritos.

Del “carro completo” que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) anticipó el 31 de mayo, Acción Nacional sólo consiguió aventajar en ocho demarcaciones electorales, de las cuales podría perder una más frente al PRI–PVEM por lo cerrado de los resultados. De hecho, la votación del albiazul de este 7 de junio es la más baja que se ha registrado en los últimos cuatro procesos electorales.

Mientras en la elección gubernamental de 2010 alcanzó 1 millón 111 mil boletas marcadas a favor de propuesta, a través de una coalición con el PRD, Nueva Alianza y Convergencia (ahora Movimiento Ciudadano); en los comicios de diputados federales de 2012 el respaldo se redujo a 689 mil 924 personas.

En la jornada electoral de 2013 el PAN logró incrementar su votación respecto a los comicios federales anteriores, debido a que participó nuevamente en una alianza amplia. Sin embargo, no llegó a los niveles de 2010, ya que consiguió 925 mil 515 sufragios en la designación de legisladores locales.

Los 480 mil 249 sufragios que ganó este año le bastaron para asegurarse los Distritos III, de Teziutlán; IV, de Zacapoaxtla; V, de San Martín Texmelucan; VIII, de Chalchicomula de Sesma; IX, de Puebla capital; X, de Cholula, y XV, de Tehuacán.

Aunque Acción Nacional tiene la mayoría en el Distrito XI, del municipio de Puebla, la ventaja sobre la alianza PRI–PVEM es de 46 sufragios, lo que representa menos de 1 por ciento de la votación emitida, motivo por el cual procede el recuento total de sufragios, el cual se llevará a cabo en el cómputo distrital del miércoles.



Fractura del voto priista,

la otra estrategia



El triunfo del PAN en algunos distritos del estado se debió a la estrategia que promovió a través del PRD y otros partidos afines, para postular como candidatos a militantes inconformes del Revolucionario Institucional que recibieron la consigna fracturar el voto de esa fuerza política.

Ese fue el caso de Tehuacán, donde el PRD compitió con Jacobo Aguilar Sánchez, ex presidente del tricolor en la cabecera distrital, mientras el ex funcionario municipal priista Jesús Amador Hernández Barbosa se inscribió como abanderado independiente.

Ambos integrantes del Revolucionario Institucional consiguieron restar a su partido un total de 19 mil 749 sufragios que, de haberse sumado a los 21 mil 315 que consiguió la abanderada de la alianza PRI–PVEM, Geraldine González Cervantes, hubieran sido suficientes para vencer al aspirante del albiazul.

En el distrito de Chalchicomula de Sesma el sol azteca registró al priista Isidro Camarillo Mirón, ex candidato tricolor a presidente municipal de Quecholac que obtuvo 11 mil 526 boletas a su favor, número suficiente para que la abanderada de la coalición, Arely Ávila Reyes, hubiera superado los 30 mil 985 votos de Acción Nacional.

Aun así, el PRI–PVEM logró el apoyo en urnas de 593 mil 481 personas, por lo que se ubicó como la primera fuerza política del estado. El triunfo más contundente de la coalición se registró en Izúcar de Matamoros, donde tuvo una ventaja de 48 mil 63 votos sobre el albiazul; seguido por Zacatlán, de 23 mil 9; Atlixco, de 21 mil 285; y Tepeaca, de 20 mil 794.


En Ajalpan el PRI–PVEM superó al Partido Nueva Alianza (Panal) con 12 mil 522 sufragios y en Huauchinango rebasó al PAN por 5 mil 800 boletas.



PIERDE MADERO UN ALFIL


Por: Alejandro Mondragón | @AleMondras.

Una pieza clave en la apertura de la llave del dinero, proveniente de los casinos, perdió Gustavo Madero en la elección del domingo pasado.

Se trata de Iván Garza Téllez, candidato del PAN a la alcaldía de Monterrey, quien contó con todo el respaldo de Madero y Rafael Moreno Valle.


Era el alfil maderista con los grupos de casinos del norte que controla Juan José Rojas Cardona, a quien conocemos en Puebla gracias a que el ex alcalde de San Andrés Cholula y hoy candidato ganador a la diputación federal, Miguel Ángel Huepa, le dio permisos. Garza perdió frente al PRI la presidencia municipal de Monterrey.

El periodista Valentín Varillas publicó que Huepa otorgó permisos a Entretenimiento de México SA de CV, de Arturo Rojas Cardona para operar Yak en La Isla de Angelópolis. Sí, el hermano del Zar.

Concedió la autorización luego de que el alcalde de Puebla, Eduardo Rivera, se negó a darle el permiso, a pesar de las presiones que recibió del grupo de Gustavo Madero.

Iván Garza mantiene además una relación inmejorable con gobernadores del PAN, toda vez que les ha permitido inflar el padrón de su militancia, pues se desempeñó como director del Registro Nacional de Miembros del CEN del blanquiazul.

La posición del alfil de Madero es un duro golpe, porque daba por descontado que se mantendría a Monterrey como la plaza para inyectar recursos a su proyecto político, como lo hizo con Margarita Arellanes.

Qué más tragedias le deparan a Madero en el inicio de la lucha por la candidatura del PAN a la presidencia de la República.

Sin dinero ni diputaciones, tampoco gubernaturas afines, enfrentará a Moreno Valle y Margarita Zavala por el 2018.

Los demonios andan sueltos en el PAN.

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