lunes, 22 de julio de 2013

Religión

Garantiza el Estado libertad de audiencia
2013-07-21 | GARANTIZADO, EL DERECHO DE AUDIENCIA PARA ASOCIACIONES QUE ASPIREN A REGISTRARSE COMO PARTIDOS POLÍTICOS
  •  Maximiza TEPJF garantía ciudadana sobre libertad de asociación política.

Las organizaciones de ciudadanos que aspiren a obtener su registro como partido político, a nivel nacional o local, tienen garantizado el derecho de audiencia ante la autoridad administrativa electoral correspondiente, con el fin de estar en condiciones de subsanar deficiencias o desvirtuar observaciones relacionadas con el cumplimiento de los requisitos que les impone la ley, determinó la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

La disposición, prevista en la Jurisprudencia 3/2013 emitida por el máximo órgano jurisdiccional en materia electoral del país, tiene por objeto implementar las medidas apropiadas y efectivas que lleven a su máxima dimensión el ejercicio del derecho fundamental de libre asociación política previsto en la Constitución federal.

El criterio, que fue aprobado por unanimidad en la sesión pública celebrada el pasado 20 de febrero, se sustenta en la interpretación sistemática y funcional hecha por los integrantes de la Sala Superior a los artículos 1, 14 y 35, fracción tercera, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En el texto constitucional se advierte que son derechos del ciudadano asociarse individual y libremente para tomar parte en forma pacífica en los asuntos políticos del país.

La Constitución señala también que a toda persona se le debe dar la oportunidad de defenderse o manifestar lo que a su derecho corresponda, previo al acto de autoridad que pueda llegar a privarla de sus derechos.

En este sentido, la Jurisprudencia publicada en la Gaceta de jurisprudencia y tesis en materia electoral del TEPJF establece que se debe observar la garantía de audiencia en los procedimientos de registro de partidos o agrupaciones políticas.

De esta manera, una vez verificada la documentación presentada, las autoridades electorales deben prevenir o dar vista a los solicitantes con las inconsistencias o irregularidades formales detectadas.

Lo anterior con el fin de que tengan la oportunidad, en plazos de tiempo razonables, de subsanar o desvirtuar las respectivas observaciones hechas por la autoridad encargada de dar seguimiento al trámite de registro.

La Jurisprudencia emitida por la Sala Superior es de observancia obligatoria y tiene su origen en tres sentencias emitidas por el órgano jurisdiccional respecto de juicios para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano, en los cuales se denunció la falta de oportunidades para que las asociaciones que aspiran a obtener su registro como partido político local fueran escuchadas para solventar las presuntas deficiencias que les fueron señaladas.

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Anexos
Otras disposiciones en materia de libertad religiosa:
LIBERTAD RELIGIOSA Y LIBERTAD DE CULTO. SUS DIFERENCIAS. La libertad religiosa tutelada por el artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos tiene una vertiente interna que atiende a la capacidad de los individuos para desarrollarse y actuar de conformidad con una particular visión del mundo en la que quede definida la relación del hombre con lo divino; y una vertiente externa a la que alude particularmente dicho precepto constitucional al establecer que "todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.".
Así, la regla específica del párrafo tercero del citado artículo, según la cual los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos y los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria, se aplica a un subconjunto muy preciso de manifestaciones externas de la libertad religiosa, pues por actos de culto público hay que entender no sólo los externos sino también los colectivos o grupales, y además pertenecientes al ámbito de la expresión institucionalizada de la religión.
En efecto, no todo acto de expresión externa de una creencia religiosa es un acto de "culto público", ya que, por ejemplo, llevar la kipá o una medalla de la Virgen en el cuello, es símbolo y expresión de la filiación religiosa judía o católica, respectivamente, de la persona que los lleva, y en esa medida son una manifestación externa de la libertad religiosa, pero no constituyen actos de culto público. Análogamente, el hecho de que varias personas lleven dichos símbolos conjuntamente no convierte a esa coincidencia en un acto de culto público, como tampoco lo serían otras expresiones o vivencias colectivas de ciertas creencias religiosas, como fundar una escuela privada con orientación religiosa u organizar una excursión privada a un lugar sagrado; sino que los actos de culto público son los específicamente orientados a desarrollar de manera colectiva los ritos, ceremonias y prácticas que las diferentes religiones reconocen como manifestaciones institucionalizadas o formalizadas de su fe religiosa, definidas y gobernadas por reglas preestablecidas por ellas.
Amparo en revisión 1595/2006. Stephen Orla Searfoss. 29 de noviembre de 2006. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Raúl Manuel Mejía Garza.
 173252. 1a. LXI/2007. Primera Sala. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XXV, Febrero de 2007, Pág. 654

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