martes, 31 de julio de 2007

Inconformidad en Cholula


Continúa inconformidad en las Cholulas
José Gabriel Tello Rojas y Julio Lorenzini Rangel denuncian “imposición” de candidatos
Myrna Rojas Flores / Foto Carlos Pacheco (Notimex)
Ante la Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI acudieron anoche los aspirantes a las alcaldías de San Andrés y San Pedro Cholula, José Gabriel Tello Rojas y Julio Lorenzini Rangel, a denunciar la “imposición” de candidatos en estos municipios por parte de la dirigencia estatal.
Por separado, presentaron personalmente ante el titular de este organismo, Rafael González Barrera, los expedientes de los procesos internos en los que, aseguraron, ganaron sus respectivas candidaturas, pero que fueron entregadas por “dedazo” a los empresarios Iván Mange Zamora y Francisco Covarrubias Pérez.
Aunque, cabe aclarar que sólo la designación del abanderado de San Andrés Cholula está pendiente de resolver —a más tardar este 5 de agosto— a través de una nueva encuesta o una convención de delegados, pues ya es oficial la nominación en San Pedro Cholula, una vez que Lorenzini Rangel no presentó queja o impugnación formal.
Entrevistado antes de dirigirse a la sede del Comité Ejecutivo Nacional del tricolor, ubicado en la avenida Insurgentes de la capital del país, José Gabriel Tello Rojas se manifestó inconforme con la determinación del líder estatal del Revolucionario Institucional, Valentín Meneses Rojas, de repetir el estudio de opinión para elegir al candidato en San Andrés Cholula entre él, Iván Mange Zamora y Aquilino Cuaya Cuaya.
Denunció que el sondeo será aplicado nuevamente entre el martes y jueves de esta semana por el Centro de Investigación Sobre Opinión Pública (CISO) de la Universidad Autónoma de Puebla como parte de una estrategia para imponer nuevamente a Iván Mange Zamora, cabeza del Grupo Shiva dedicado a administrar bares y discotecas en el área metropolitana de Puebla.
Aunque es una decisión unilateral, reconoció, no le queda otra opción más que participar en este mecanismo de selección y en una posible convención de delegados el próximo domingo 5 de agosto, en caso de que los resultados de la encuesta marcaran una diferencia muy cerrada.
No obstante, consideró que la votación de militantes no se llevará a cabo porque el propio presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Valentín Meneses Rojas, advirtió de antemano que será designado candidato, automáticamente, a quien se encuentre adelante en la evaluación de posicionamiento, como en intención de voto, por mínimo que sea el porcentaje.
Al respecto, José Gabriel Tello Rojas, reveló que ayer domingo, al medio día, fue citado a las oficinas de Meneses Rojas para informarle, sin derecho de réplica, que se repetirá el estudio de opinión y que fueron anuladas las constancias entregadas a él y a Iván Mange Zamora.
Destacó que a esta reunión fueron citados los tres aspirantes y sólo estuvo ausente Mange Zamora, a quien, sin embargo, se le respetará el derecho a participar nuevamente en el proceso de selección de candidato.

lunes, 30 de julio de 2007

Mange... expulsado


Le quitan candidatura al antrero Iván Mange
Harán encuesta para definir al candidato a la alcaldía de San Andrés Cholula
CAMBIO / Selene Ríos
La consulta tiene el objetivo de evitar más conflictos en ese municipio, justificó Valentín Meneses Rojas, dirigente estatal del tricolor, a pesar de que el jueves pasado dijo junto a Maximiliano Silerio que el abanderado priista era el empresario.

Este día la dirigencia estatal del PRI iniciará un estudio demoscópico en San Andrés Cholula para la designación de su candidato del PRI a la Presidencia Municipal. Los tres precandidatos son Iván Mange, Gabriel Tello y Aquilino Cualle, anunció Valentín Meneses Rojas, líder del tricolor en el estado.

Con la decisión de un nuevo estudio, la postulación del socio mayoritario del Grupo Shiva perdió su candidatura de unidad anunciada el jueves pasado.

La consulta tiene el objetivo de evitar más conflictos en San Andrés Cholula, justificó Meneses Rojas, quien el jueves pasado dijo junto a Maximiliano Silerio que el abanderado priista era el empresario Iván Mange y que las protestas de los otros aspirantes no serían tomadas en cuenta: “Pues el PRI ya tiene candidato”.

En conferencia de prensa, Meneses Rojas explicó que el tricolor se animó a llevar a cabo la consulta a través de una encuesta, por las inconformidades de los priistas. Y aunque al principio Aquilino Cualle no estaba considerado, el PRI cedió y dejó inscribirse al segundo lugar de las primeras encuestas.

Por su parte, simpatizantes de Iván Mange también dieron rueda de prensa para informar que las primeras encuestas del CISO de la UAP le dieron el triunfo a Gabriel Tello y en las segundas consta que Iván Mange es el candidato electo, aseguró Raymundo Cuautli Martínez, presidente de la Comisión Municipal de Procesos Internos, quien dijo que: “no deberían existir (otras consultas) debido a que solamente está creando confusión entre la militancia”.

Raymundo Cuautli dijo que de acuerdo a los resultados emitidos por CISO BUAP el 18 de julio, Iván Mange logró sobresalir con 3 puntos arriba, Aquilino Cualle con 2.2 puntos, mientras que Gabriel Tello solamente obtuvo 0.8 puntos.

El hecho de que se haga una tercera consulta es una muestra de que una comisión municipal quiso privilegiar a alguien, como es el caso de Tello Rojas.

jueves, 12 de julio de 2007

Sarita Chilaca no gracias...



A la ex diputada priísta Sara Chilaca Martínez ayer le dijeron que no sería candidata a la presidencia municipal de San Pedro Cholula, a pesar de su buena imagen pública y posicionamiento, pues esa posición ya tenía dueño. Le ofrecieron, en cambio, nominarla como candidata a diputada local por el distrito 8, pero ésta declinó la invitación con un rotundo “No, gracias”.

Publicado en:
http://www.laquintacolumna.com.mx

sábado, 7 de julio de 2007

El rostro de la miseria

Fauna Política
Lupita: El rostro de la miseria
Lic. Rodolfo Herrera Charolet

En nuestro México moderno, miles de niños menores de cinco años ya han descubierto el rostro de la muerte, invitados al banquete de los gusanos, no llegaron a su vida adulta. Sobre todo aquellos que viven en las comunidades más indigentes y aisladas del país, aquellas ciudades pérdidas que abundan entre montoneras de basura y olores fétidos, entre cielos de nubes de moscas y gotas nutridas de virus.

Sin embargo, en Puebla, entre los cerros de oyamel o valles desolados; abundan lugares raquíticos en fama pero abundantes en tristeza. Contrastes que ofenden el buen juicio, cuando el segundo hombre mas rico del mundo, ha hecho su riqueza entre la pobreza de millones de mexicanos.

Mientras que “Forbes” publica en primera plana la imagen de los hombres poderosos del dinero, los infantes de su país, burlando la muerte, transcurren sus días entre trasnochados platos, que eso sí, son abundantes las carencias y estropeadas cosechas. Esos pequeños jamás serán niños normales, ya que nunca podrán utilizar al máximo sus capacidades físicas e intelectuales, en contraste con otros pequeñines que corrieron con mejor suerte y tienen despensa cada mes.

El motivo de tal injusticia, es el esquema económico impuesto durante décadas, se dice que es la única forma de generar la riqueza, de acumularla y en su caso de “repartirla”. Por otro lado, la desnutrición crónica de los millones de infantes, no conoce de macroeconomías y economías de escala. Una vez más, la cruz de la injusticia es soportada por los más indefensos, los niños de aquellas mujeres que sufren las consecuencias de su ignorancia, su pobreza y el abandono político, motivo de discurso y programas anunciados.

Recorriendo esos caminos polvorientos, un día llegué a la sierra norte del Estado, a 178 kilómetros de la Angelópolis, y antes de llegar al hermoso y gigantesco santuario de las piedras encimadas de Zacatlán, en donde se anuncia, inversiones millonarias para hacer de ese paraje un parque nacional digno de ser visitado. Encontramos entre veredas y caminos, como escondido y olvidado del mundo, un pequeño caserío, pasando dos pequeños valles desolados y devastados por la tala inmoderada, pero estancado en el tiempo y los moscos de los charcos. Un lugar llamado “Palos Caídos”.

Entre esos caminos agrestes y solitarios, sus habitantes están acostumbrados, a vivir entre el lodo amarillo, la pizarra roja, el humo y hollín de anafres. De sus casas con pisos de tierra y techos de cartón embarrados de chapopote negro. En ese lugar, no importan las estaciones, siempre llueve, sea el aguacero torrencial o el simple chipi chipi. Cuando deja de llover, las veredas son deleite de los niños, son resbaladillas rojas, de lodo que mancha sus mejillas.

Pero, si un accidente ocurriera, en ese lugar de infinita miseria, no habrá auxilio, no hay ni cruz roja, ni transporte colectivo. Por si acaso, aguardiente para aguantar el dolor, mientras en una destartalada camilla son transportados a la orilla de la carretera, a unos 14 kilómetros de distancia de donde viven. Si acaso, algún buen samaritano permitirá que sus vestiduras de su auto sean manchadas, por los arapos sucios del infeliz, que se aferra a la vida apretando los dientes o que con los ojos en blanco, espera con el cuerpo aflojado pasar a mejor vida.

Cuado se llega a ese lugar, los perros hacen recibimiento, decenas de famélicos amarillos se arremolinan, pelando los dientes mueven rapidito la cola, esperando las tortas pasadas del día. Los niños corretean acostumbrados a pasar la vida, con barrigas lombricientas calentadas a ratitos.

Lupita, vive en una cabaña de madera, que se levanta entre la barranca y el pueblo. Tiene escasos 14 meses de vida, nació un día de lluvia por la noche, la partera le salvó milagrosamente la vida, su madre no corrió con mejor suerte, murió días después de sangrado profundo, dicen que “no aguantó por la palidez”. Es apenas una criatura que en sus ojos inocentes reflejan la tristeza y en ocasiones el hambre, como si presintiera que su fin se acerca.

Lupita sufre desnutrición crónica y, según los análisis realizados, su vida podría terminar en cuestión de días. Los servicios de salud escasos, no tienen camas suficientes para darle reposo y cuidado; ni medicamentos necesarios para su cura; el padre, ebrio consuetudinario, apenas le alcanza el dinero para curar su cruda.

La madrina de Lupita no comprende; desde que nació no ha dejado de amamantarla y prepararle sus papillas, aquellos sobrecitos de polvo que las dependencias de gobierno entregan rutinariamente y que también sirven para engordar a los cerdos del traspatio; dice, entre sollozos, que “la parca quiere mamá e hija juntas” y por eso no pasa de ser puro esqueleto. Afirman que es tradición en ese pueblo, que cuando muere una persona, regresa a los nueve días por un familiar, para irse juntos.

Lupita fue la última de nueve hermanos, la mayoría murieron chiquitos, los que viven están igual de desnutridos. Su corazoncito palpita acelerado, quiere correr y salirse, afligida la mujer afirma. El médico sabe que en cualquier momento la pequeña bomba conocerá la taquicardia. La falta de adecuada alimentación en sus hermanos, les provocará pérdida de peso, talla baja, palidez generalizada, somnolencia, mareos, debilidad, cansancio, visión borrosa, entre otras enfermedades progresivas.

Las estadísticas nacionales muestran que un gran porcentaje de infantes mueren a consecuencia de la desnutrición, y que el problema radica no en la falta de alimentos, sino en la elección de los mismos. Las proteínas y vitaminas, que se encuentran en las carnes y en las frutas, aquellos alimentos que solo son consumidos en los días de fiesta o cuando los políticos acuden en “comitiva” a visitar esos alejados pueblos.

Cuando regresé de Palos Caídos, me di cuenta de nuestra miseria, de aquella que cotidianamente se encuentra en algunos de nuestros servidores públicos, que con fines electorales o partidistas descartan de sus programas a esos pobres lugares. Con el pretexto de que, ellos tienen la culpa de vivir como animales o que san tan pocos los habitantes, que no reditúan votos.

Motivado por esas imágenes del pueblo que sufre, tomé la determinación de impulsar los pisos y techos dignos, desde luego que con mucho orgullo afirmé que esto sería aceptado. El problema que ahora veo, es que según las estadísticas, los números del cuento, que en esos pueblos o al menos a los amigos del presidente o de algún funcionario, el techo y el piso llegó expedito, mientras que los pobres más pobres, siguen esperando. Ni modo, solo tengo la respuesta del funcionario encargado “ese municipio ya fue beneficiado en el año… “
Entonces mi pregunta fue sencilla: ¿Y los jodidos cuando?... sigo esperando la respuesta, esperando que cuando se de respuesta, esos niños no sean ya, banquete de los gusanos.

¿O no lo cree usted?

Gabinete Presidencial Felipe Calderón

A
Álvarez Álvarez, Luis Héctor
Arzt Sigrid


B
Borrás Setién, víctor Manuel

C
Cárdenas Jiménez, Alberto

Carstens Carstens, Agustín
Calvillo Vives, Gilberto
Castillo Cabrera, Jesús Javier
Córdova Villalobos, José Ángel
Cortázar Lara, Maximiliano

D
Del Río Sánchez, María Dolores

E
Elías Ayub, Alfredo
Elizondo Torres, Rodolfo
Elvira Quezada, Juan Rafael
Escobar Prieto, Abelardo
Espinosa Cantellano Patricia

F
Flores Elizondo, Patricia

G
Galván Galván, Guillermo
García Luna, Genaro
García Taméz, Alonso
Gómez-Mont Urueta, Miguel

Gutiérrez Ruíz, Carlos
Gutiérrez Vera, Jorge

H
Hermosillo Goytortura, Carlos Manuel

I

J

K
Kessel Martínez, Georgina

L

Laborín Gómez, Mario Martín
Landerreche Gómez Morín, María Cecilia
Loyola Vera, Ignacio
Lozano Alarcón, Javier
Luege Tamargo, José Luis

M
Madrid (de la) Cordero, Enrique
Medina Mora-Icaza, Eduardo
Molinar Horcasitas, Juan Francisco
Morales de la Peña, Antonio
Muriño Terrazo, Juan Camilo

N
Nava Vázquez, César

O

P
Pérez-Jácome Friscione, Dionisio

Q

R
Ranírez Acuña, Francisco Javier
Reyes-Heróles González Garza, Jesús
Rincón Gallardo, Gilberto

Ruiz Mateos, Gerardo

S
Saynez Mendoza, Mariano Francisco
Sojo Garza-Aldape, Eduardo
Sota Mirafuentes, Alejandra


T
Téllez Kuenzler, Luis

U

V
Vázquez Mota, Josefina

Vega Casillas, Salvador
Vela Martínez, Sergio
Velasco León, Ernesto

W

X

Y
Yunes Linares, Miguel Ángel

Z
Zavala Peniche, María Beatriz